• 21 de octubre: DOMUND 2018



    “Cambia el mundo"

  • MENSAJE JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES 2018



    “Con los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos” Francisco - DOMUND 2018

  • Guía Compartir la Misión 2018



    Propuestas de voluntariado misionero para jóvenes


  • ANIMACIÓN MISIONERA



    Recursos para la animación misionera de jóvenes


  • SUPERGESTO



    Revista misionera para los jóvenes


  • GESTO



    Revista misionera para los niños


  • REVISTA MISIONEROS



    Revista misionera para adultos que recoge la actualidad misionera de la Iglesia















Del Encuentro de Misioneros Diocesanos 2018

El Hno. Marista José Mª Alonso, misionero en Venezuela, nos regala el montaje de vídeo del Encuentro de este año, ¡Gracias!

Oremos por Venezuela, Nicaragua, Bolivia, etc.

La marca de Jesús: La Humanización

El Evangelio de Jesús, siempre interroga, cura, sana y humaniza. Parece que se queda en el más acá y si me apuran, es más humano y social que religioso. 

Puede haber mandatos religiosos que entren en conflicto con exigencias humanas, como enterrar al Padre? Lo más específico del ser humano es el cariño, el amor que se expresa en las relaciones interpersonales y en la convivencia. Lo que verdaderamente nos humaniza es el amor y la ternura. Entonces, Dios, que es amor no puede entrar en conflicto con lo humano. Eso sería negarse a sí mismo. 
El tema que ha sido elegido para el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019 es “Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo”. En definitiva, es afirmar el discipulado misionero de cada bautizado. El propio Papa nos dice que con este tema “se quiere subrayar que el envío a la misión es una llamada inherente al bautismo y es para todos los bautizados. De este modo la misión es envío para la salvación, que realiza la conversión del enviado y del destinatario: nuestra vida es, en Cristo, una misión. Nosotros mismos somos misión porque somos el amor de Dios comunicado, somos la santidad de Dios creada a su imagen. Por lo tanto, la misión es nuestra propia santificación y la del mundo entero, desde la creación (cf. Ef 1,3-6)”.
No podemos vaciar nuestra vida de la dimensión misionera de nuestro bautismo, presencia misionera que es testimonio de santidad que da vida y belleza al mundo.
Por ello, dejemos de ser “museos durmientes” y vivamos la conversión y la oportunidad que nos brinda el Mes Misionero Extraordinario para “renovar” a la Iglesia en todos sus ámbitos. Las Obras Misionales Pontificias ya estamos trabajando en ello, y tú, ¿a qué esperas?


Fernando Redondo Benito

CUIDAR LA TIERRA, CUIDAR PERSONAS


Los recursos de la tierra, deben servir para las necesidades de todos los seres humanos, presentes y futuros: No podemos derrocharles irresponsablemente, pues estaríamos cercenando las posibilidades de sustento y desarrollo para nuestros hermanos más necesitados.

Los principios que fundamentan una buena gestión para cuidar la tierra, el ambiente y las personas, tendrá que tener en cuenta las bien conocidas cinco R.

  1. Reducir todo lo innecesario, practicando un consumo responsable, que da preferencia a unos productos frente a otros más dañinos, utilizando aquello que sea menos tóxico y cause menor daño ecológico y menor gasto de agua, menos emisiones de CO2 a la atmósfera.
  2. Reutilizar todo lo que sea posible, tantas veces como sea factible. Vivimos en la “cultura del descarte”, lo cual es dañino para la tierra y las personas.
  3. Reciclar materiales, sobre todo los más dañinos para la recta generación de bioenergía.
  4. Restaurar los daños causados. Ayudar a la recuperación de lo que hemos alterado intentándolo retornar a su estado natural, recuperar el daño hecho a las personas y a una parte de los ecosistemas originales.
  5. Re-educar para una nueva visión de la Tierra y de las personas que le habitan. Formar en valores de vida que sean permanentes y que lleven a la conversión personal y ecológica de la Madre tierra que cuidaba Francisco de Asís en el cántico de las criaturas: Laudato Si, Alabado sea mi Señor.

nicolás castellanos franco osa