Día de Hispanoamérica

El primer domingo del mes de marzo, este año el próximo día 3 de marzo, la Iglesia española celebra el Día de Hispanoamérica, una oportunidad para recordar tanto los lazos evangélicos y misioneros que unen al continente americano y a España, como a los misioneros españoles que allí viven su misión.

Especialmente dedicado a los sacerdotes misioneros Fidei Donum en América latina (en su mayor parte encuadrados en la OCSHA, la obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana), el Día de Hispanoamérica de este año tiene como lema “Comprometidos con la vida de los pueblos”. Un lema que refleja la generosidad de estos misioneros que por su vocación, y dejando su terruño, su diócesis, su familia, cruzaron el Océano y se pusieron al servicio de la Iglesia y de los pueblos en América Latina.

Hoy son 237 los sacerdotes diocesanos españoles que forman parte de la OCSHA, prácticamente los sacerdotes que integrarían una de las diócesis grandes en España, pero que han aceptado la llamada del Señor a vivir la misión junto a los pueblos de América latina. Representan a toda la Iglesia española incluso si se mira a su procedencia, puesto que pertenecen a 54 diócesis distintas, presentes en 20 países. Una diversidad que se refleja en el cartel de la campaña: diez manos de colores con un corazón blanco en la palma. Manos que se ofrecen para tirar del carro, para sostener al débil, para levantar la Eucaristía.

Fue en 1959 cuando la Conferencia Episcopal Española estableció que se dedicara, en el umbral de la Cuaresma, una jornada al reconocimiento de la vinculación evangelizadora que une a las Iglesias de España con las que peregrinan en América. Una jornada para celebrar la expresión de la dimensión universal de cada diócesis e Iglesia particular, que con las manos y el corazón de sus misioneros supera las fronteras.

#InfanciaMisionera

La Iglesia de la JMJ en Misioneros por el Mundo

“Misioneros por el Mundo” en Panamá.

En el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que el Papa Francisco está celebrando en Panamá junto a jóvenes llegados de todos los países, y para conocer a alguno de los 80 misioneros españoles que se encuentran allí, TRECE TV emitirá el próximo domingo 27 de enero (una hora antes de lo habitual, debido a la emisión del Especial Clausura JMJ), un programa grabado en Panamá, con la colaboración de Obras Misionales Pontificias (OMP).


En el Chorrillo, uno de los barrios periféricos de ciudad de Panamá, hay un conglomerado de obras sociales de los mercedarios, en torno a la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en la que se encuentra Javier Mañas García, nacido en Castellón, pero que lleva varios años acompañando a los habitantes de este barrio pobre, donde las propias construcciones (apartamentos de 50 o 60 metros donde pueden vivir entre 7 y 10 personas) “engendran violencia”, como dice el misionero.

Una de las obras sociales es el Hogar de Ancianos San Pedro Nolasco, donde algunos llegan abandonados por sus propias familias. En el comedor, los ancianos comparten el comedor con los niños de la escuela, otra iniciativa de estos misioneros, que permite a sus madres entrar en el mundo laboral, y que ayuda a curar las heridas de estos niños, que muchas veces provienen de hogares desestructurados. En el Hogar de Niños hay 14 que han encontrado allí el amor de una familia.


Otro mercedario español, Francisco Javier Palomares Peña, natural de un pequeño pueblo de Jaén, párroco de Nuestra Señora de Fátima, explica como es la piedad religiosa de los panameños. Este sacerdote es además el capellán de las cuatro prisiones más grandes de Panamá, tres de ellas muy complicadas. Entre ellas “La Joyita”, donde los presos viven “hacinados” pero con esperanza gracias a la Iglesia. Como dice uno de ellos “Dios no nos abandona por difícil que sea el desierto”.

En Villa de Lucre se encuentra el Colegio de las Hermanas Pureza de María. Allí hay tres misioneras españolas de esta Congregación: la hermana Candelaria Torres Martínez, una tinerfeña que abandonó su isla porque se sentía “llamada por el Señor a una misión”; la hermana Isabel Padilla, de Barcelona, delegada de la Congregación en América y una auténtica “misionera por el mundo” por sus viajes por diversos países; y la valenciana MariCarmen Oltra, responsable de la Pastoral del Colegio. Como dice Isabel intentan inculcar en los niños “convicciones y sentimientos” para que por ellos mismos “busquen el bien y rechacen el mal”. En el colegio los niños y los jóvenes ensayan puntualmente bailes típicos para ambientar la JMJ, pero durante todo el año se forman “académica y moralmente”, como dice una de las alumnas, gracias a las religiosas.

Y de Ciudad de Panamá a David, en el otro extremo del país, donde se encuentra el padre Ismael Bortiri, un agustino recoleto nacido en un pueblo de Navarra, diócesis de Pamplona y Tudela, que lleva cuatro años en Panamá. Allí atiende la Parroquia Sagrada Familia y un banco de alimentos del que se benefician 36 familias todas las semanas, personas mayores y enfermas. En el Complejo Social Santa Rita hay un comedor al que acuden todos los días entre 40 y 60 niños del barrio. El Hogar San Francisco de Asís es atendido por las Hermanas Franciscanas de San Antonio, que dan educación, formación y atención médica a unos 50 niños sin medios, que llegan de lugares remotos de la montaña, y viven aquí “en su casa” (aunque mantienen el contacto con las familias).